
Me han robado las palabras
Me han quitado la ilusión
Me han llenado de congojas
Me he enfermado de dolor
Mis miedos dieron frutos
Mis sospechas fueron ciertas
La espera de la tormenta fue corta
Y llegó…
sin una misericordiosa nube de aviso
sin un previo gris protector
Sólo mi monstruosa resistencia me protegió
Sólo mi estupidez repetida me brotó una sonrisa
Sólo el orgullo me ocultó la lágrima
Sólo una previsible sorpresa me calló el sentir
Porque quería gritarte “¡te odio!”
Porque quería susurrarte “te amo”
Porque quería llenarte de marcas con mis uñas
Porque quería lamerte las heridas después de lamer las mías
Yo puedo clavarme la daga
a cada minuto
a cada instante
cíclicamente
hasta el día de mi muerte.
Me han quitado la ilusión
Me han llenado de congojas
Me he enfermado de dolor
Mis miedos dieron frutos
Mis sospechas fueron ciertas
La espera de la tormenta fue corta
Y llegó…
sin una misericordiosa nube de aviso
sin un previo gris protector
Sólo mi monstruosa resistencia me protegió
Sólo mi estupidez repetida me brotó una sonrisa
Sólo el orgullo me ocultó la lágrima
Sólo una previsible sorpresa me calló el sentir
Porque quería gritarte “¡te odio!”
Porque quería susurrarte “te amo”
Porque quería llenarte de marcas con mis uñas
Porque quería lamerte las heridas después de lamer las mías
Yo puedo clavarme la daga
a cada minuto
a cada instante
cíclicamente
hasta el día de mi muerte.
21 febrero 2007.




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