En estos días he estado empapándome de experiencia humana, me he puesto a prueba, he estado reinventándome...Miro para atrás y digo ¿qué hice?, desde luego mi respuesta será siempre "nada", fui criada para eso y lo que no me lo dio la crianza me lo dieron mis convicciones.... nada suficiente, al fin.
Pero he tenido un rayito de esperanza sobre mis propias fuerzas, sobre mis convicciones, mi capacidad de aguantar y de, aún, tal vez, creer que por ahí hay regada gente, no me importa si buena o mala, que pueda quererme un poco y valorarme más que eso.
Sin embargo algo de miedo me da, me aplico a mis compromisos con gran fuerza pero me conozco, el más mínimo desplante, la más mínima idea de sentirme sola o mal acompañada o poco acompañada es lo que me puede hacer desistir... desmotivarme.
Aún no pasa, pero soy una mujer hecha de miedos, sobre todo, (tal vez por eso aguanto tanto, mis terrores son de cosecha propia) y de un profundo dejo de melancolía que me hace desconfiar de lo peor que se puede desconfiar: de los afectos.
Sin embargo, y en este estado raro en el que siempre ando, veo el futuro con ojos brillantes, esperanzados... creo que levantaré vuelo algún día, tal vez el día de mi muerte, no importa, pero creo...
Y entre otras cosas estoy aprendiendo a dividirme, a saber que puedo con una cosa y con algunas más... y a decir "Basta, descansa"... e, incluso, decirme, yo solita en mi subconciente "Adriana, dale, lo estás haciendo bien" sin que ello implique que lo haga bien o no sino sabiendo que mis intenciones, mi fuerza, mi buen hacer, mi voluntad verdadera de hacer algo por alguien más, desinteresadamente, ya es suficiente para mí y para sentir que, de alguna forma u otra, lo estoy haciendo bien.
Es muy posible que al final tal vez no me sirva de nada... que siga sin ser la más querida, la preferida, la especial. Es mi destino y lo acepto. Eso me da tranquilidad, no resignación, tranquilidad.
Soy esto, soy y ya está... avanzo a cuatro piernas y ocho patas en la vida. Yo nunca quise más... mi divorcio de quimeras ya fue firmado con la vida y ya no me queda más que avanzar... allá, en el futuro sigue la luz brillando. Lo hermoso es que aún puedo verla brillar.
A.




1 comentario:
No te conózco. No te conózco nada, y, sin embargo, ya me dan ganas de decirte que está equivocada.
Uno es como es y anda siempre con lo puesto. Eso lo dijo Sabina y cuánta razón tiene.
Somos los favoritos, los preferidos, los número uno y número dos también. Lo somos de nosotros mísmos y lo seremos de alguien más también. No de todos, eso se sabe, pero como decía mi maestra de Metafísica: No somos monedita de oro para gustarle a todo el mundo.
Intenté dejar un mensaje positivo. Si no se entendió así es porque yo no comprendí tus palabras a pesar de haberlas leído más de dos veces. Espero que no.
Mis deseos son los mejores, siempre!
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