http://i66.servimg.com/u/f66/11/96/07/21/fondob11.jpg

domingo, 27 de enero de 2008

Cantan por mí. Música inhumana III. Lo Siento. Laura Pausini


Mamá, he soñado que llamabas a mi puerta
un poco tensa y con la gafas empañadas,
querías verme bien y fue la vez primera,
sentía que sabías como te añoraba.

Y me abrazaste mientras te maravillabas
de que aguantara triste y casi sin aliento,
hace ya tanto que no estamos abrazadas
y en el silencio me dijiste...
¡lo siento!

Pero ha bastado un ruido para despertarme,
para llorar y para hacer que regresara
a aquellos días que de niña me cuidabas
donde en verano cielo y playa se juntaban.

Mientras con mi muñeca vieja te escuchaba
los cuentos que tú cada noche me contabas
y cuando más pequeña tú me acurrucabas
y adormecida en tu regazo yo soñaba.

Pero a los dieciséis sentí como cambiaba,
y como soy realmente ahora me veía,
y me sentí tan sola y tan desesperada
porque yo no era ya la hija que quería.

Y fue el final así de nuestra confianza
de las pequeñas charlas que ayudaban tanto,
yo me escondí tras una gélida impaciencia,
y tú deseaste el hijo que se te ha negado.

Y me pasaba el día sin volver a casa,
no soportaba tus sermones para nada,
y comencé a volverme yo también celosa,
porque eras casi inalcanzable,
tan hermosa.

Y abandoné mi sueño a falta de equipaje,
mi corazón al mar tiré en una vasija,
perdí hasta la memoria por falta de coraje,
porque me avergonzaba tanto ser tu hija.

No, no, no, no, no.

Mas no llamaste tú a mi puerta,
inútilmente tuve un sueño que nopuede realizarse,
mi pensamiento está tan lleno del presente
que mi orgullo no me deja perdonarme.

Mas si llamases a mi puerta en otro sueño,
no lograría pronunciar una palabra,
me mirarías con tu gesto tan severo
y yo me sentiría cada vez mas sola.

Por eso estoy en esta carta tan confusa,
para contar algo de paz en lo que pienso,
no para reclamarte ni pedirte excusas,
es solo para decirte, mama...
¡lo siento!.

Y no es verdad que yo me sienta avergonzada,
son nuestra almas tan igual, tan parecidas
esperaré pacientemente aquí sentada,
te quiero tanto mama...
escríbeme...
tu hija.
--------------------------------
--------------------------------------
Tendría 17 ó 18 años cuando le dediqué esta canción a mi mamá... efectivamente me miró con su gesto severo y su esmeralda iris acumuladito de orgullo, con muchas cosas que decir y sin decirme ninguna.
Han pasado trillones de segundos, sigo sentada pacientemente tras levantarme de cada sueño donde nos perdonamos, donde me perdono.
Pasarán trillones de segundos más y la amaré tanto y la admiraré tanto y la odiaré tanto como siempre por ser tan perfecta, tan hermosa, tan firme, tan egoístamente suya habiendo sido por un momentico de mi vida un poco mía.
Y seguiré llorándola en estas letras que no son mías, y le cantaré siempre con la misma fuerza, y dejaré de pedirle perdón por lo que no debe perdonarme nadie y dejaré de esperar que ella entienda que no quiero perdonarla de nada, porque tampoco debo.
Y contaré siempre que no hay relación más especial ni más envidiable que la nuestra, que así nos amamos, que el amor es enfermedad siempre, no sólo ante la pareja y estoy tan enferma de él con mi madre que no me queda más que estas palabras tan extrañas, tan duras, tan intensas y al final de todo tan pobres.
Y seguramente todas refutadas por ella. Con su gesto severo y su iris esmeralda gritándome millones de acumuladitas cosas.
A.

3 comentarios:

aLADO oSCURO dijo...

Si lo leyerá, si tan solo lo leyerá... vería el lado de la luna que no puede ver.

Anónimo dijo...

No t atormentes, estoy segura de q ella lo sabe.

Anónimo dijo...

¿Qué decirte? Nada, que quizás las madres no dicen todo lo que deberían, como a veces no callan todo lo que deberían.
Y que pienso que estoy escribiendo pavadas...