Un vuelo al pasillo del silencio de vez en cuando no me haría mal, estoy segura.Guardar silencio ante lo que sé que no me dará nada, ante lo que sé que no me nutrirá, ante lo que sé que no será ni siquiera tomado en cuenta...
Nací con una maldición-don, como en las mejores películas de Disney, cuando alguien tiene una habilidad extraña y no sabe cómo manejarla; así me siento a veces. Tengo el don de la palabra y a través de ella me llegan mis más hermosos frutos y mis más terribles maldiciones.
La palabra me castiga más que me premia en muchas ocasiones, me lleva de la mano directo al matadero cuando la uso por alguien, me lleva de la mano a la satisfacción cuando la uso para mí nada más... pero este don-maldición no viene solo, viene con una necesidad intrínseca de levantar mi voz por quien amo, por quien respeto, por una idea, por un hecho. Ahí radica mi "no saber manejar mi don" y siempre me digo a mí misma "no lo hago más, no uso mi don para más nadie" y zas, vuelvo a caer en la realidad de que nadie quiere escuchar la palabra, sólo se quiere escuchar aplausos, canciones suaves, halagos y cariños susurrantes al oído.
Pero ahora recordaré éste mi pequeño pasaje del silencio, a donde iré a gritarme por dentro cuando mi "don" necesite exponerse... mi Pasaje del Silencio que me ubica en el punto exacto de la protección de decepciones, de cualquier ingratitud, de un insulto gratuito, de una falta de respeto. El Pasaje del Silencio que es mi protector y donde está él señalándome con su dedo índice posado en mis labios para que me mantenga callada.
Un beso suyo y entrego mi don sin arrepentimientos al Pasaje del Silencio.
A.




2 comentarios:
No calles, y si callas, sea porque no puedes decir nada con palabras. Nunca calles por culpa de otros. Los sordos del corazón no se merecen escuchar la belleza de tu voz.
Ya lo decía San Martín: "Hablar poco y lo necesario"
Claro que a veces es difícil. Coincido con Caronte. No calles, y menos por culpa de otros. Porque así como recordamos a San Martín, también recordamos a el Maestro Jesús cuando dijo "El que quiera oir, que oiga"
Habla niña, no calles; no calles nunca!
Publicar un comentario